miércoles, 7 de noviembre de 2007


....ENTREVISTA A SANAA...
Cristina Díaz Moreno/Efrén García Grinda...







¿Es para ustedes lo doméstico un problema específico? ¿Emplean diferentes herramientas cuando encaran el proyecto de un espacio doméstico? ¿Qué papel juega la privacidad cuando desarrollan las organizaciones de sus viviendas? Según ustedes ¿es necesario que el individuo encuentre esa protección de igual manera en la esfera de lo privado que en la pública?

Ryue Nishizawa: Cuando comenzamos a pensar sobre un proyecto público, siempre basamos nuestros estudios en un grupo genérico de personas. Pensamos sobre qué podría ocurrir si mil personas acudieran al mismo tiempo al edificio. Esta situación es imposible en un proyecto de una vivienda. En una casa pensamos primero en temas muy genéricos, en cómo organizar los espacios que la componen, en cuántas habitaciones tiene, o en cómo organizarlas. Más tarde comenzamos a conocer la personalidad del cliente, su tipo de vida, y de esa manera la información genérica se va convirtiendo gradualmente en específica. Para nosotros, lo doméstico supone una mezcla entre temas genéricos y específicos.

¿Cómo se trasladan esas ideas de la privacidad y la individualidad a la relación entre los espacios comunes y los privados del edificio de apartamentos que la oficina de Ryue Nishizawa ha realizado recientemente en Funabashi, Chiba?

RN: En este proyecto no quise pensar anticipadamente en los modos de vida de sus habitantes, ni fijarlos de antemano. Estaba interesado en trabajar con la individualidad a través de generar relaciones entre personas que viven en el mismo edificio. En Tokio, los edificios de viviendas están normalmente basados en la idea de desconexión entre unidades. Sin embargo, aunque es importante mantener la privacidad, podría ser interesante que los arquitectos reflexionáramos sobre las consecuencias espaciales que puede tener el hecho de que haya personas que elijan vivir junto a otros a los que no conocen. Por lo tanto traté de crear un sentimiento de independencia a la vez que suscitaba una relación entre los habitantes. Establecí una contradicción entre dos temas que no estaban presentes previamente en el proyecto.

Sin embargo esa contradicción parece desaparecer a favor de una condición casi pública relacionada con la privacidad de cada individuo en otros proyectos, como en la Casa en un Huerto de Ciruelos. En ella, la construcción del dominio privado parece estar basada en la relación visual y de conexión que se establece entre espacios diferentes. ¿Cómo surgió esa secuencia encadenada de habitaciones interconectadas visualmente entre sí?

Kazuyo Sejima: Los clientes son fantásticos; al principio pidieron un gran espacio de una sola habitación. Sin embargo, el terreno era tan pequeño que resultaba imposible hacer solamente un gran espacio. Tras varias conversaciones comenzaron gradualmente a imaginar una serie de espacios apilados con un orden aleatorio. En Japón, y especialmente en Tokio, si cuatro personas viven juntas – dos padres y dos hijos- automáticamente se piensa que la casa necesita tres habitaciones: dos para los hijos y una para los padres. El resto de la vivienda será el salón-comedor-cocina, es decir el área de espacio público de la familia. Aunque hubiese tratado de minimizar las habitaciones, el resto de la casa hubiera seguido siendo demasiado pequeño, de modo que decidí no hacer una gran sala sino muchas salas pequeñas. Muy pequeñas. En vez de una habitación normal –una habitación con una cama, una mesa y algunos objetos personales- la habitación podía ser pensada casi como un mueble y ser distribuida con las demás en toda la casa. Esta vivienda es un experimento sobre la intimidad a través de conectar o disponer espacios interiores muy pequeños, por medio de su conexión y desconexión. Incluso fue posible no colocar puertas entre las habitaciones.

¿Cómo definió el límite exterior de esta organización? ¿Cómo cree que afecta a las relaciones mutuas entre las distintas estancias?

KS: La Casa en un Huerto de Ciruelos es realmente pequeña, incluso más pequeña que la Casa Pequeña. Tuve la idea cuando visité por primera vez el solar. Era en la estación en la que los ciruelos florecen, y el solar estaba realmente hermoso. Aunque era pequeño, decidí que sería mejor dejar una zona libre para conservar los ciruelos. La esquina de la propiedad es bastante extraña, el ángulo es un poco mayor de noventa grados, de modo que también decidí usar ese ángulo, pero al mismo tiempo quería mantener un grado de independencia con respecto al lugar y las condiciones del entorno.

¿De qué manera evolucionó el proyecto desde un solo espacio a la variedad final? ¿Qué papel juega la estructura en las relaciones mutuas entre las estancias?

En una vivienda normal se puede trabajar con el salón o con las habitaciones pero no hay posibilidad de trabajar con otros espacios. Primero definí las habitaciones, es decir, el tamaño de las camas. Como iban a vivir cuatro personas definí cinco habitaciones. Habitación extra permite que los ocupantes de la casa puedan escapar en ocasiones de su habitación habitual. Después dividí el resto de los espacios aún más, en espacios realmente pequeños: el comedor, la cocina y la biblioteca. Quería mantener la posibilidad de escapar, de modo que la gente pudiera elegir la distancia entre ellos dependiendo de su estado de ánimo. En algunas ocasiones pueden sentarse juntos pero en otros momentos pueden querer irse tan lejos como sea posible, incluso en una casa tan pequeña.

En tal caso, si usábamos una estructura normal, el espesor de los muros crearía una sensación de pesadez en el espacio. Incluso en el marco de la ventana, si se percibe el grosor de los muros desde unas habitaciones tan pequeñas se tendrá una sensación de fuerte opresión y pesadez. Es un problema de relación dimensional entre el tamaño de las habitaciones y el espesor del muro. Necesitaba otro grosor diferente al de un muro convencional; así que decidí usar chapas de acero que pudieran funcionar al mismo tiempo estructuralmente. Al perder el muro su espesor, las vistas de las otras habitaciones a través de las aberturas dan la sensación de ser cuadros colgados en la pared.

Nos da la sensación de que esa delgadez y esbeltez del muro, y la infinita variedad de proporciones, tamaños y de relaciones mutuas que presentan los espacios, persiguen trabajar con la sensación de privacidad…

KS: Es cierto, aunque parezca difícil entender que todo esto está intensamente relacionado con ella. Me interesa trabajar con la privacidad de otra manera, no solamente pensando en espacios completamente aislados. Si a cada espacio se le otorga su propio carácter y proporción independiente de los demás que lo rodean, adquiere Ens. Mismo propiedades que pueden generar esa sensación de intimidad.

Parece que el papel dominante que en los proyectos de ambos juega la definición de la estructura portante del edificio se hace cada vez más y más evidente

KS: La estructura es verdaderamente importante. No sólo soporta el edificio sino que también define su espacio. Para nosotros tiene una relación muy estrecha con cada concepto del proyecto. Siempre tratamos de trabajar con ella. Por supuesto, también es importante pensar en cómo organizar el programa, y de hecho lo hacemos cuando queremos producir algún tipo nuevo de espacio o experiencia.


*Fragmento extraido de “Campos de Juego Líquidos”, entrevista realizada a Ryue Nishizawa y Kazuyo Sejima en El Croquis.

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